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Los mejores lugares de Emiratos Árabes Unidos

🕒 5 min de lectura

Si le pides a cualquier viajero que dibuje los Emiratos Árabes Unidos (EAU), lo más probable es que trace la silueta del Burj Khalifa y un par de superdeportivos. Como copywriter de viajes, veo este error constantemente: reducir los EAU a una sola ciudad (Dubái) es perderse el 80% de la magia del país.

Los Emiratos son un mosaico de siete territorios unidos, donde la ciencia ficción choca de frente con las tradiciones beduinas más puras. Tienes desiertos de dunas rojas, montañas escarpadas, oasis milenarios y capitales culturales.

Si quieres diseñar un itinerario que te vuele la cabeza y vaya más allá de las típicas fotos de Instagram, aquí tienes los mejores lugares de los Emiratos Árabes Unidos.

1. Dubái: La Ciudad de los Superlativos

Dubái no conoce la palabra “suficiente”. Es el escaparate mundial del lujo y la audacia arquitectónica, pero también esconde un alma comercial antigua.

  • Downtown Dubai (Burj Khalifa y Dubai Mall): Es el epicentro del asombro. Subir al piso 148 del Burj Khalifa (el edificio más alto del mundo) te da una perspectiva irreal de cómo la ciudad le ganó la batalla al desierto. A sus pies, el Dubai Mall no es un centro comercial, es una ciudad bajo techo con su propia pista de patinaje sobre hielo y un acuario gigante.
  • El Viejo Dubái (Al Fahidi y el Creek): Para entender de dónde viene toda esta riqueza, cruza el Dubai Creek en un abra (una barca tradicional de madera) por apenas 1 dirham. Piérdete por el barrio histórico de Al Fahidi con sus torres de viento de color arena, y regatea en los caóticos Zocos del Oro y las Especias en Deira. Es un choque sensorial brillante.

2. Abu Dabi: El Corazón Elegante y Monumental

Si Dubái es el hermano adolescente y fiestero, la capital, Abu Dabi, es el hermano mayor, sofisticado y amante del arte. Es el emirato más rico, pero su enfoque turístico es la cultura monumental.

  • La Gran Mezquita Sheikh Zayed: Sencillamente, uno de los edificios más bellos creados por la humanidad. Con sus 82 cúpulas de mármol blanco macedonio, candelabros de cristal Swarovski de 12 toneladas y la alfombra tejida a mano más grande del mundo, es una obra maestra de la arquitectura islámica moderna.
  • Louvre Abu Dabi: Situado en la isla de Saadiyat, este museo vale la pena solo por su arquitectura. El arquitecto Jean Nouvel diseñó una cúpula plateada flotante compuesta por miles de estrellas de metal superpuestas que filtran el sol, creando una “lluvia de luz” hipnótica sobre las galerías.

3. Sharjah: La Capital Cultural

A menos de 30 minutos en coche desde el centro de Dubái, Sharjah se siente como otro mundo. Es el único emirato gobernado por leyes estrictas (la venta y el consumo de alcohol están totalmente prohibidos), lo que le ha permitido conservar su esencia tradicional.

La UNESCO la nombró “Capital Cultural del Mundo Árabe”. Su mayor atractivo es el Museo de la Civilización Islámica, el impresionante Zoco Al Jubail (un mercado de pescado y carne de una limpieza y arquitectura palaciega) y su próspera escena de arte contemporáneo independiente.

4. Ras Al Khaimah (RAK): El Escape de la Aventura

Olvídate de los rascacielos. En el extremo norte del país, limitando con el enclave omaní de Musandam, Ras Al Khaimah es el destino para los adictos a la adrenalina y la naturaleza.

El gran protagonista aquí es la cordillera de Al Hajar y su pico más alto, el Jebel Jais. Las temperaturas aquí arriba son hasta 10 grados más frescas que en la costa. ¿El mayor reclamo? El Jebel Jais Flight, la tirolina más larga del mundo. Te lanzas boca abajo a más de 120 km/h sobre los escarpados cañones marcianos de la montaña.

5. Al Ain: El Oasis Patrimonial

Aunque pertenece al emirato de Abu Dabi, Al Ain es una ciudad del interior en la frontera con Omán que cuenta una historia diferente. Se la conoce como la “Ciudad Jardín”.

Es uno de los asentamientos habitados continuamente más antiguos del mundo y el único lugar de los EAU declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO. Su Oasis de Al Ain cuenta con más de 140,000 palmeras datileras alimentadas por un sistema de riego milenario (falaj). Además, conducir al atardecer por la serpenteante carretera que sube al Jebel Hafeet (una montaña de piedra caliza que domina la ciudad) es una de las mejores rutas en coche de Oriente Medio.

La Costa Este: Fujairah

Si necesitas un respiro del Golfo Pérsico, Fujairah es el único emirato cuyas costas están bañadas por el Golfo de Omán (Océano Índico). Es el destino predilecto de los expatriados para escapar el fin de semana, hacer snorkel o buceo alrededor de la Isla Snoopy, y relajarse en playas que están flanqueadas por imponentes montañas en lugar de rascacielos de cristal.

Los Emiratos Árabes Unidos son el destino de los contrastes perfectos. Puedes tomar un café con pan de oro por la mañana en un hotel de siete estrellas, y por la tarde estar sentado en el suelo de una tienda beduina compartiendo dátiles en medio del desierto rojo de Rub al-Jali.