Si le preguntas a la mayoría de los viajeros qué hacer en Isla Mauricio, te hablarán de arenas blancas y resorts de lujo. Sin embargo, reducir esta joya del Océano Índico a un simple destino de sol y playa es un error monumental.
Mauricio es un paraíso volcánico vibrante, donde la naturaleza salvaje esculpe ilusiones ópticas, la historia colonial respira en sus puertos y los bosques esconden especies endémicas. Si quieres estructurar un itinerario que combine aventura, cultura y asombro visual, estos son los mejores lugares turísticos que el país tiene para ofrecer.
1. La Península de Le Morne Brabant
En el extremo suroeste de la isla se alza el monolito de basalto más icónico del Índico: Le Morne Brabant. Declarada Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO, esta inmensa roca de 556 metros de altura no solo domina el paisaje, sino que guarda una historia profunda. Durante el siglo XIX, sus escarpadas laderas sirvieron de refugio para los esclavos cimarrones que huían de las plantaciones.
Hoy en día, puedes hacer una ruta de senderismo hasta la cima. El esfuerzo de la escalada (que requiere guía en su tramo final) se ve recompensado con la vista panorámica más espectacular de la isla, incluyendo la famosa ilusión óptica de la “cascada submarina” que se forma en la costa.
2. La Tierra de los Siete Colores (Chamarel)
Si buscas un paisaje que parezca sacado de otro planeta, debes adentrarte en el interior montañoso hasta llegar a Chamarel.
Este fenómeno geológico único consiste en dunas de arena volcánica que se descomponen en arcillas ricas en hierro y aluminio, creando un espectro natural de siete colores vivos: rojo, marrón, violeta, verde, azul, púrpura y amarillo. Lo más fascinante es que, incluso bajo lluvias torrenciales, los colores nunca se mezclan ni pierden su nitidez. A pocos minutos de allí, no puedes perderte la Cascada de Chamarel, una impresionante caída de agua de 100 metros en medio de la selva espesa.
3. Parque Nacional Gargantas del Río Negro
Para los amantes del ecoturismo y el senderismo, el Black River Gorges National Park es el pulmón verde de Mauricio. Este inmenso parque protege el último reducto de bosque autóctono de la isla.
- Rutas de Trekking: Cuenta con más de 60 kilómetros de senderos señalizados que atraviesan desfiladeros y ríos cristalinos.
- Fauna Endémica: Es el mejor lugar para avistar especies únicas en el mundo, como el zorro volador de Mauricio (un enorme murciélago frugívoro), la paloma rosada y el cernícalo de Mauricio.
- Puntos de observación: El mirador de las Gargantas (Gorges Viewpoint) ofrece una vista panorámica inigualable del frondoso valle cayendo hacia el mar.
4. Isla de los Ciervos (Île aux Cerfs)
Si bien prometimos ir más allá de las playas, es imposible ignorar la belleza absoluta de la Île aux Cerfs. Situada en la costa este, esta pequeña isla privada (accesible en lanchas rápidas o catamaranes desde el pueblo de Trou d’Eau Douce) es el arquetipo del paraíso tropical.
| Zona de la Isla | Ideal Para |
| Playas Principales | Deportes acuáticos (parasailing, motos de agua), restaurantes y ambiente animado. |
| Playas del Sur/Este | Caminar unos minutos lejos de los muelles para encontrar calas solitarias, sombra de casuarinas y relax total. |
| Interior | Aloja uno de los campos de golf de 18 hoyos más espectaculares (y desafiantes) del mundo, diseñado por Bernhard Langer. |
5. Port Louis y el Aapravasi Ghat
La bulliciosa capital, Port Louis, es el corazón cultural y comercial del país. Pasear por su Mercado Central (Bazaar) es una inmersión total en los aromas de las especias, frutas tropicales y comida callejera, donde se mezclan las influencias africanas, indias y chinas.
El punto histórico imprescindible aquí es el Aapravasi Ghat. Este discreto complejo de edificios frente al puerto fue el punto de desembarco de medio millón de trabajadores contratados de la India tras la abolición de la esclavitud. Este lugar cambió para siempre la demografía del país y hoy es Patrimonio de la Humanidad por su significado histórico.
6. Jardín Botánico Sir Seewoosagur Ramgoolam (Pamplemousses)
Ubicado al norte de la isla, este es uno de los jardines botánicos más antiguos e importantes del hemisferio sur, fundado por el administrador francés Pierre Poivre en el siglo XVIII.
El jardín es famoso a nivel mundial por su inmenso estanque lleno de nenúfares gigantes (Victoria amazonica), cuyas hojas pueden alcanzar hasta tres metros de diámetro. Además, alberga más de 85 variedades de palmeras traídas de todos los rincones del planeta, incluyendo la rara Palma Talipot, que florece una sola vez tras décadas de vida y luego muere.
