Este pequeño gigante del norte de África esconde secretos que escapan a la lógica turística tradicional. Desde paisajes que han servido de lienzo para las mayores superproducciones de Hollywood hasta pueblos subterráneos y espejismos de sal, Túnez es un destino de asombro constante. Prepárate para reescribir tu lista de deseos con estas 5 curiosidades alucinantes.
1. Túnez es una Galaxia Muy, Muy Lejana
Si alguna vez has soñado con viajar a Tatooine, el árido planeta natal de Luke Skywalker en Star Wars, solo tienes que comprar un vuelo a Túnez.
George Lucas quedó tan fascinado con la topografía del sur de Túnez que no solo grabó allí gran parte de la saga original y las precuelas, sino que literalmente tomó el nombre de una ciudad tunecina real (Tataouine) para nombrar al icónico planeta. Hoy en día, los viajeros aún pueden visitar los decorados originales de Mos Espa, abandonados en medio del desierto cerca de Tozeur, o dormir en el hotel Sidi Driss, que sirvió como la granja de la familia Lars.
2. Casas Trogloditas: Sobrevivir Bajo Tierra
En la árida región de Matmata, los antiguos pobladores bereberes encontraron una solución arquitectónica extrema para escapar del calor sofocante del verano y los vientos helados del invierno: cavar hacia abajo.
En lugar de construir sobre la superficie, crearon inmensas “viviendas trogloditas”. Excavaron inmensos patios circulares en forma de cráter en el suelo y, a partir de ahí, horadaron las paredes laterales para crear habitaciones que se mantienen a una temperatura fresca y constante durante todo el año. Estas asombrosas estructuras subterráneas siguen habitadas hoy en día por familias locales.
3. Un Anfiteatro Romano que Rivaliza con el de Roma
Italia se lleva toda la fama con el Coliseo, pero Túnez alberga una de las maravillas arqueológicas mejor guardadas del mundo antiguo: el Anfiteatro de El Jem.
Construido en el siglo III d.C. bajo la orden del emperador Maximiano, este inmenso coliseo tenía capacidad para 35,000 espectadores. Lo verdaderamente curioso es su estado de conservación; está mucho más intacto que su “hermano mayor” en Roma. Los visitantes pueden caminar libremente por los oscuros túneles subterráneos donde aguardaban los gladiadores y las bestias antes de salir a la arena, sin las abrumadoras multitudes europeas.
4. El Chott el Djerid y los Espejismos de Sal
En el centro-sur del país se encuentra el Chott el Djerid, el lago de sal más grande del Sahara. Pero no esperes ver agua navegable.
Durante la mayor parte del año, este inmenso lago es una llanura de sal costrosa y brillante que se extiende por más de 5,000 kilómetros cuadrados. Debido a las temperaturas extremas, es el lugar perfecto para experimentar un fenómeno óptico de libro: las Fata Morgana o espejismos. La refracción de la luz sobre la llanura salada hace que montañas lejanas parezcan flotar sobre el agua o que ciudades enteras aparezcan en el horizonte, engañando a la vista de los viajeros más experimentados.
5. El Pueblo que Solo Puede Pintarse de Dos Colores
A las afueras de la capital se encuentra Sidi Bou Said, probablemente el pueblo más fotogénico de todo el norte de África.
Ubicado sobre un acantilado que domina el mar Mediterráneo, este pueblo es famoso por sus deslumbrantes casas blancas contrastadas con puertas, ventanas y rejas pintadas de un azul vibrante e inconfundible. Lo curioso es que esta estética no es opcional: desde la década de 1920, está estrictamente protegido por ley. Ningún habitante puede pintar la fachada de su casa de otro color que no sea el “Azul y Blanco Sidi Bou Said”, garantizando así que su legado visual andalusí permanezca intacto para siempre.
